tintas orgánicas realizadas en Ipad Pro + Procreate
Si la organicidad es menos una forma y mas un proceso, entonces su principal componente debe ser un tiempo profundamente causal. Recordando la instalación "Ovo II" me volví a interesar por el fenómeno del movimiento y en especial del como este afecta a la sensibilidad, el interpretar al movimiento como una combinatoria entre tiempo y energía, me permitió leerlo como parte integral de los procesos orgánicos, y así preguntarse por el como uno ajusta sensibilidades para leer estos procesos.
La creación de un ambiente cuasi ingrávido, en el cual las formas se reorganizan como en un juego de combinatorias, me pareció lo mas apropiado para explorar esta realidad como un juego de permutaciones de la energía, atravesada por una cierta frialdad digital. Lo cual me abrió la posibilidad de leer al azar como una representación basada en las multiples posibilidades posibles del orden.
Las formas aparecen casi como en caída libre, giran y se tuercen en distintos tamaños, distancias y variabilidades, hablando quizás de factores escondidos, ¿corrientes de aire? ¿distorsiones gravitatorias? ¿atractores extraños?. En la imprecisión de su gesto se refieren a la energía como si esta fuera una alteración de su propia simetría espacial, el movimiento aparece como una "impresión" -fenómeno extensamente estudiado por el futurismo-, como un desmontaje del contorno que remite a energías que lo superan y que no pueden ser contenidas en la forma, estallándola.
Me gusta la idea de que es justamente esta crisis en la forma lo que permite hablar de movimiento, el gesto representa la inmediatez en los flujos de energías que afectan a las formas, y de esta manera representa la experiencia de cambio, reflejando así el presentismo del cuerpo.
