Ambas planchas de aluminio son grabadas con dibujos de la serie "Doble tinta" en una version positiva y negativa, y son enmarcados utilizando la misma estética, solo que ahora es en un formato volumétrico.
La pregunta por la vectorización de los gestos me llevó a realizar una serie de imágenes en tinta, las que representan papeles doblados y distribuidos a modo de símbolos pictográficos. Desde allí comencé a incorporar símbolos mas escriturales, y de una de esas imágenes empezó a aparecer una extraña relación en la que las formas de los papeles remitían a letras escritas con tinta, pero vueltas a ser representadas con tinta en el papel, lo cual subvertía las relaciones entre tinta, signo y papel.
Esta inversión de roles entre tinta y papel donde uno se refleja en el otro y de vuelta a sí mismo, me llevo a observar con mas cuidado aquella situación análoga en el origami, donde el papel puede pasar de superficie a estructura a través de operaciones de plegamiento. De esta reflexión surge la idea de utilizar al pliegue como elemento modelador, pero ahora en el tratamiento del marco, de forma que este ahora alude a una gestualidad, movimiento y ritmo que hacen que el mismo funcione en tanto marco físico pero también contextual, en la medida que ahora este participa de la misma dialéctica de su contenido.
Para realizar esta obra, mande a grabar las imágenes originales en una plancha de aluminio, para luego completarla con un marco de papel que queda integrado a este juego de relaciones invertidas. Así toda la obra insiste en el mismo proceso obsesivo de marcar, cortar, doblar y pegar, generando formas geométricas que son propias de la vectorización. Todo esto acentúa un extraño juego de luces y reflejos que se crean sobre el marco, y que se dirigen de vuelta a proyectarse sobre la imagen grabada en la plancha.
Esta relación de interferencia entre imagen y marco, crea complejidad en la medida que interroga por una dialéctica simétrica entre distintos planos de información. El marco en vez de ser un divisor entre realidad y representación que se invisibiliza en esta función, ahora actúa mas bien como un puente que permite transitar notoriamente entre una y otra, exacerbando una progresiva geometrización integral de la mirada. Me parece muy interesante esta practica de hacer dialogar a relaciones invertidas, dado que permite tanto interrogar valores estéticos, así como también incentivar una exploración que permite el pensar en formas nuevas.
